Es posible donarse por el bien de los demás




La Iglesia de Santiago celebra emotiva Misa por los 21 fallecidos en tragedia aérea

En una emotiva eucaristía, cargada de signos de vida y esperanza, presidida por monseñor Ricardo Ezzati en la Catedral Metropolitana, la Iglesia en Santiago rezó este lunes 5 de setiembre por el eterno descanso de las almas de las 21 personas que murieron en el archipiélago Juan Fernández.



Ante un templo lleno de familiares y compañeros de las víctimas y numerosos fieles en general, la misa fue concelebrada por el obispo castrense, monseñor Juan Barros; el obispo de Valparaíso, monseñor Duarte, y monseñor Cristián Contreras, obispo auxiliar de Santiago; el Deán de la Catedral, monseñor Juan Suárez, vicarios episcopales, más de veinte sacerdotes y diáconos.


Dios nos ama

Durante su homilía, monseñor Ricardo Ezzati leyó el mensaje que envió el Papa Benedicto XVI con su pésame, cercanía y consuelo ante la muerte de estos 21 chilenos. Monseñor Ezzati expresó luego toda la solidaridad de la Iglesia en Santiago con las instituciones afectadas, “y de una manera muy especial por las familias de quienes han perdido la vida. Dios sea para todos esa caricia amorosa de Padre, que nos consuela y que nos llena el corazón de esperanza”. Refiriéndose a los textos bíblicos de la misa, aseguró que Dios está presente como Padre que acoge, que consuela y da vida abundante, su propia vida”. Más adelante anunció, “en este momento de dolor”, que “Dios nos ama, Dios nos ha creado para la vida, la vida abundante de su Hijo, Cristo resucitado”.

Monseñor Ricardo Ezzati invitó a que desde Arica a Tierra del Fuego, “en estos días, esta esperanza pudiera llegar al corazón de todos los chilenos y de todas las chilenas: nada ni nadie nos puede separar del amor de Dios, porque Dios ha enviado a su Hijo para que su amor se ampliara en el corazón de cada persona”.

Es posible donarse por el bien de los demás

Resaltó luego el espíritu solidario que motivaba el viaja a Juan Fernández de quienes murieron. “Han fallecido mientras intentaban realizar un proyecto de solidaridad, de amor, de fraternidad, de don (…) ¡Qué mensaje tan necesario para nuestra convivencia y qué testimonio tan hermoso nos han dado estos hermanos y hermanas que han fallecido realizando un gesto de servicio!”. Después motivó animar “una cultura de las solidaridad, del don de sí, de compromiso por el bien de todos, aún pagando personalmente hasta con la vida. “¿No es lo que más necesitamos para ser el país de hermanos que todos soñamos?”, se preguntó. Y agregó que “estos hermanos nos dicen que esto es posible realizarlo, que esto no es una utopía, que es un sueño posible, para hacer de Chile un país grande, un país justo, un país de hermanos. Y nos dicen también que el sacrificio, el don de sí, es parte de la realización de este proyecto”.

Terminada la misa, el arzobispo de Santiago presidió un responso por el eterno descanso de las 21 víctimas del accidente aéreo y al retirarse saludó a las autoridades y en forma muy cálida especialmente a familiares y compañeros de los fallecidos, hacia quienes también los fieles en general tuvieron gestos de afecto y cariño.


Fuente: DOP www.iglesiadesantiago.cl 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Asistí a la Eucaristía y esta fue un hermoso testimonio de la unión de todos los estamentos de nuestra sociedad, unidos en la oración. Así podemos construir un país de hermanos.

Saludos María Teresa Veliz- Santiago de Chile.