132 AÑOS DE ENTREGA Y SERVICIO A LA MUJER PRIVADA DE LIBERTAD. ¡“Gran Dios! ¿Qué hacemos en este mundo y para qué estamos en él, si no es para contribuir a la salvación de nuestros hermanos?  (Sta. M. Eufrasia Pelletier Conf. 4).

En estos días la Congregación del Buen Pastor en Chile se regocija  agradecida al Señor por los 132 años de servicio a las mujeres privadas de libertad en el Centro Penitenciario de Santiago desde el 24 de abril de 1864 hasta el año 1996. Este servicio de caridad se extendió por todo el país trasformando la vida de muchas personas, dignificándolas, abriendo caminos de esperanza con múltiples frutos humanos y espirituales. Haciéndose eco de las palabras de Santa María Eufrasia, fundadora de la Gran Familia del Buen Pastor nos dice que es deber de justicia ocuparse por la salvación de las almas: ¡“Gran Dios! ¿Qué hacemos en este mundo y para qué estamos en él, si no es para contribuir a la salvación de nuestros hermanos?  (Conf. 4).

Las hermanas ya no a cargo de los Centros Penitenciarios, continúan esta labor incesante de ayer y de hoy, como un acompañamiento espiritual, pastoral y personal marcado a fuego por su gran empeño, sacrificio y entrega, que perpetua la presencia salvadora de Jesús Buen Pastor en medio de las personas privadas de libertad y les acompaña a experimentar y descubrir en la realidad que viven, el amor del Padre.

Les comparto las palabras de admiración que ya hace 132 años le dijera el Sr. Güemes, Ministro de Justicia del presidente José Joaquín Pérez a la por entonces novicia Josefa Fernández Concha cuando esta le solicita entregue a la Congregación la Casa Correccional de mujeres: “Si mil peticiones como éstas me hicieres todas te serían concedidas” y son miles los testimonios que podríamos compartir que nos dejarían entrever esta fecunda labor y la entrega total de miles de hermanas que son un tesoro oculto en el Corazón de Jesús.



A los amigos de  La Katisma les invito a unirse en esta celebración y sumarse con sus oraciones y ayuda humana a esta pastoral de amor visitando: www.mujerlevantate.cl 



1 comentario:

Anónimo dijo...

Mi nombre es Isabel, estuve en los años 80 en el COF cuando las hermanas estaban a cargo. Mis recuerdos dolorosos se endulzan cuando recuerdo el trato digno que de ellas recibi. Doy gracias a ellas porque me reconcilie con mi familia ,mis hijos , conmigo misma y con Dios. He reconstruido mi vida gracias a ellas.