Frente a la ley de aborto

Desde este rincón de la web, quisiera manifestar mi admiración y apoyo a Carolina Aguilera, la médico que interrumpió el discurso de la Presidenta Bachelet para que se escuchara la voz de tantos de nosotros que no queremos que se destruya a los más débiles, solo porque son molestos para los poderosos y para la cultura de la muerte en que vivimos. Con sus palabras y su valentía, ella hizo mucho más por salvar la vida que muchos de los que una y otra vez escribimos sobre estos temas en la red. Hay que ser muy valiente para ponerse de pie y hablar, e inteligente, para hacerlo sin violencia ni prepotencia.


Hay varias cosas que me gustaría destacar:

Es importante que Carolina sea mujer, joven y médico, porque destruye radicalmente la imagen que el lobby abortista quiere imponer, en cuanto a que oponerse al aborto es cuestión de hombres, viejos y trogloditas.
En la entrevista manifiesta una posición coherente con la defensa de la vida. Ella dice que no administraría la píldora del día después, y que, si desempeñándose en urgencia le llegara el caso de una mujer con peligro para su vida a causa de un embarazo, intentaría salvar la vida de ambos.
Ella es capaz de plantearse con aplomo y sin hacer nunca referencia a argumentos religiosos, porque no son necesarios. Cuando la periodista intenta vincularla con una “universidad confesional”, Carolina deja en claro que la carta que leyó fue apoyada por profesionales de múltiples instituciones.

Por medio de la entrevista que le realizo CNN nos enteramos que no es un acto meramente personal, sino que el producto de la recolección de firmas entre médicos de diversas instituciones y universidades.

Sus argumentos en la entrevista de CNN son claros, simples y sobre todo alegres, sin violencia ni resentimiento. Nos cuenta que después de la ceremonia la Presidenta la recibió y le pudo entregar copia de la carta y de las firmas recolectadas.

En definitiva, un acto valiente de una persona que sabe perfectamente lo que está haciendo.
Ahora bien, en cuanto a la respuesta de la Presidenta, gracias por tu comentario, creo que tenemos que respetar lo que piensan todos los chilenos.

Cuando se trata de definir para dónde va la economía, o qué tipo de impuestos se pagan en Chile, hay que respetar lo que piensan todos los chilenos. En cambio, cuando lo que está en juego la vida de las personas, sus derechos fundamentales, como la libertad o la seguridad individual, no importa nada lo que piensen la mayoría de los chilenos.

De hecho, precisamente por eso es que la Constitución establece principios que están más allá de las mayorías de turno, que son intocables incluso para la ley… y la vida es uno de ellos.

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